2/19/2015

POESÍAS, CARTAS DE AMOR Y TEATRO PARA SAN VALENTÍN

        
Nuestra biblioteca de San Valentín 
    Libros muy románticos están esperándote

 La semana pasada os recomendábamos novelas y películas románticas, dejando para una próxima entrega la poesía, las cartas y el teatro porque las recomendaciones estarían incompletas sino incluyéramos estos géneros, ya que el tema amoroso siempre ha estado muy ligado a la poesía y al género epistolar. Además en el mundo teatral tenemos a uno de los grandes escritores del amor, William Shakespeare. Por eso, aquí van nuestras recomendaciones:

  En ÁMBITO POÉTICO, podéis conocer los mejores poemas escritos en lengua castellana desde las jarchas hasta la época actual pinchando en Poemas de amor para el día de San Valentín  

No os perdáis las Rimas de Gustavo Adolfo Bécquer, poeta romántico, iniciador de la lírica moderna, que expresó sus sentimientos amorosos en poemas breves, melódicos y de gran intensidad lírica. Podéis leer las Rimas de Bécquer pinchando en este enlace.

Podrá nublarse el sol eternamente;
Podrá secarse en un instante el mar;
Podrá romperse el eje de la tierra
Como un débil cristal.
  ¡todo sucederá! Podrá la muerte
Cubrirme con su fúnebre crespón;
Pero jamás en mí podrá apagarse
La llama de tu amor.

  También os recomiendo la poesía de tres grandes poetas del amor: el chileno Pablo Neruda y los españoles Pedro Salinas y Vicente Aleixandre. Grandiosa poesía amorosa la de Pablo Neruda con sus obras Veinte Poemas de amor y una canción desesperada o Cien sonetos de amor.Podéis leerlos en Biblioteca Ciudad Seva. Os dejo uno de ellos:




                                           Antes de amarte, amor, nada era mío:
vacilé por las calles y las cosas:
nada contaba ni tenía nombre:
el mundo era del aire que esperaba.

Yo conocí salones cenicientos,
túneles habitados por la luna,
hangares crueles que se despedían,
preguntas que insistían en la arena.

Todo estaba vacío, muerto y mudo,
caído, abandonado y decaído,
todo era inalienablemente ajeno,

todo era de los otros y de nadie,
hasta que tu belleza y tu pobreza
llenaron el otoño de regalos.

Pedro Salinas, poeta madrileño que concebía el amor como una fuerza que da plenitud a la vida y sentido al mundo, ya que nos enriquecemos  gracias a la persona amada. Sus obras maestras son  La voz a ti debida en la que nos muestra una visión vitalista del amor ("¡Qué alegría vivir/sintiéndome vivido...") y Razón de amor, obra  en la que aparece a veces un tono más grave y desencantado del amor.

Ayer te besé en los labios.
Te besé en los labios. Densos,
rojos. Fue un beso tan corto,
que duró más que un relámpago,
que un milagro, más. El tiempo
después de dártelo
no lo quise para nada ya,
para nada
lo había querido antes.
Se empezó, se acabó en él.
Hoy estoy besando un beso;
estoy solo con mis labios.
Los pongo
no en tu boca, no, ya no...
-¿Adónde se me ha escapado?-.
Los pongo
en el beso que te di
ayer, en las bocas juntas
del beso que se besaron.
Y dura este beso más
que el silencio, que la luz.
Porque ya no es una carne
ni una boca lo que beso,
que se escapa, que me huye.
No.
Te estoy besando más lejos.


Resultado de imagen de fotografía del beso

Y, Vicente Aleixandre, Premio Nobel de Literatura,  tiene un poemario La destrucción o el amor en el que la pasión amorosa es una fuerza arrolladora, panteísta que se identifica con la muerte. Son poemas surrealistas de gran fuerza lírica como el que os dejo a continuación:

Cuerpo feliz que fluye entre mis manos,
rostro amado donde contemplo el mundo,
donde graciosos pájaros se copian fugitivos,
volando a la región donde nada se olvida.

Tu forma externa, diamante o rubí duro,
brillo de un sol que entre mis manos deslumbra,
cráter que me convoca con su música íntima, con esa
indescifrable llamada de tus dientes.

Muero porque me arrojo, porque quiero morir,
porque quiero vivir en el fuego, porque este aire de fuera
no es mío, sino el caliente aliento
que si me acerco quema y dora mis labios desde un fondo.

Deja, deja que mire, teñido del amor,
enrojecido el rostro por tu purpúrea vida,
deja que mire el hondo clamor de tus entrañas
donde muero y renuncio a vivir para siempre.

Quiero amor o la muerte, quiero morir del todo,
quiero ser tú, tu sangre, esa lava rugiente
que regando encerrada bellos miembros extremos
siente así los hermosos límites de la vida.

Este beso en tus labios como una lenta espina,
como un mar que voló hecho un espejo,
como el brillo de un ala,
es todavía unas manos, un repasar de tu crujiente pelo,
un crepitar de la luz vengadora,
luz o espada mortal que sobre mi cuello amenaza,
pero que nunca podrá destruir la unidad de este mundo.

También os aconsejo la lectura de la antología de SM, De todo corazón.111 poemas de amor, colección de poemas de distintos autores y épocas dirigidos al público juvenil con ilustraciones de Ágatha Ruiz de la Prada.



En el GÉNERO EPISTOLAR, nuevamente os tengo que recomendar a  Neruda con sus Cartas de amor, podrás conocer algunas de ellas pinchando aquí

Pablo Neruda y Matilde Urrutia 

 Y no os perdáis las exquisitas cartas de amor que Pedro Salinas escribió a  Catherine Whitmore, profesora norteamericana de Literatura Española de la que se enamoró en Madrid durante un curso de verano en 1932. Fue un amor clandestino y lleno de dificultades, él estaba casado y tenía dos hijos, pero a Salinas le causó gran conmoción, aportándole una inspiración y una creatividad tan inimaginable que estuvo enamorado de ella hasta el final:

 Carta 2 (Madrid, 2  de agosto de 1932)
Tu ausencia era la mayor presencia de la clase ayer. No estando la llenabas toda.
  
Carta 55 (Madrid, 19 de enero de 1933 )
Todo, ternura, paciencia, destreza, todo lo empleaste. Tu eres la autora de nuestro amor. Bendito sea lo que me permitió, entre tantas cosas tristes, vulgares, pobres, usuales, feas, necesarias como hay en la vida conocer tu alma incomparable, sentirla a mi lado.
   
Carta 4 (Madrid, 7 de agosto de 1932)
A veces surge la pregunta angustiosa. ¿Me estará olvidando, ahora, ahora, en este instante? Perdona, perdona, esta carta absurda, excesiva, tan mía. Que rompa en ti como el mar en la arena, suavemente, sin violencia, que al llegar a ti, tu divina naturaleza equilibrada la convierta en caricia y no en queja.


Carta 11 (17? de agosto de 1932)
Dime, en verdad pura, con sinceridad absoluta, ¿no te gusta como te quiero? No, no puedo poner límites, barreras, discurrir, reaccionar, no. ¡Vértigo, pasión, fuerza arrebatadora, sensación de cosa leve arrastrada por un poder indomable, que es, al mismo tiempo, la propia voluntad! ¿Me querías más tranquilo, más equilibrado, plus sage? Imposible. El encuentro contigo me ha lanzado al mundo otra vez.



Y, por último, en el PANORAMA TEATRAL, una de las grandes obras románticas es el Don Juan Tenorio, de Zorrilla, obra en la que el pecador don Juan acabará redimido gracias a la intercesión de su ángel de amor, la monja doña Inés. Una bella historia de amor y de conversión que se ha erigido en todo un clásico del género.

 Y si hablamos de clásicos no debemos olvidarnos de Cyrano de Bergerac, de Edmond Ronstand, la historia de Cyrano que no se atreve a declararse a su prima Roxane debido a que teme ser rechazado por un defecto físico, su descomunal nariz. Generoso y resignado, Cyrano escribirá cartas de amor para que su amigo enamore a Roxane. De la obra hay varias adaptaciones cinematográficas, os dejo la escena del balcón en la versión protagonizada por Gérard Depardieu:


Finalizamos esta entrada con un broche de oro, William Shakespeare, autor que supo indagar como nadie en las pasiones y sentimientos humanos. Su obra más conocida, Romeo y Julieta es una historia de amor trágico en la que dos adolescentes de familias rivales se enamoran y tendrán que luchar por su amor en ese ambiente de rencores y odios.


JULIETA
 ¡Amigo, señor, dueño mío! ¿así me dejas?
Necesito nuevas tuyas a cada instante del día, pues que muchos días hay en cada minuto. ¡Oh! Por esta cuenta, muchos años pesarán sobre mí cuando vuelva a ver a mi Romeo.


ROMEO
 Adiós; en cuantas ocasiones haya, amada mía, te enviaré mis recuerdos.



Una versión cinematográfica en torno al argumento de la obra, la representación de la misma y la figura de Shakespeare la tenéis en Shakespeare in love, de la que os dejo el siguiente vídeo:




También os recomiendo las obras de Shakespeare El sueño de una noche de verano, comedia de enredos sentimentales en las que pululan hadas y duendes y Mucho ruido y pocas nueces que demuestra que los amores reñidos son los más queridos. De ambas comedias se han realizado adaptaciones cinematográficas. Tenéis a continuación el trailer de la segunda:



Os recuerdo que próximamente conoceremos al ganador del concurso literario de San Valentín. Os mantendremos informados en próximas entradas.


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